
En el corazón del Eixample, en la calle Casanova 182, se emerge Tatele Café y Arte, un local que combina la pasión por el café de especialidad con la expresión artística. Lejos de ser una cafetería convencional, este espacio se ha convertido en un punto de encuentro donde los aromas, los sabores y el arte conviven en perfecta armonía.
Hace tres años, Leandro y Gisele decidieron transformar su sueño en realidad: crear un espacio en Barcelona donde el café y el arte fueran los protagonistas. Para hacerlo posible, contaron con el acompañamiento de varias entidades que impulsan el emprendimiento con impacto social: la Fundació Pimec, el programa Incorpora de la Fundación “la Caixa”, el acceso a un microcrédito social y, más recientemente, el apoyo de la Xarxa Emprèn.
Gracias a estas alianzas, Tatele Café y Arte no solo consiguió abrir sus puertas, sino también consolidarse como un referente local en estos tres años de trayectoria. Su evolución demuestra la eficacia de los mecanismos de apoyo al emprendimiento en la generación de ocupación, inclusión y cohesión social en la ciudad.
El acompañamiento de la Fundación Pimec fue determinante, tanto en la fase inicial del negocio como en su consolidación, permitiendo a los fundadores desarrollar sus capacidades personales y profesionales.
Más que una cafetería, Tatele Café y Arte es un espacio de comunidad. Sus fundadores han sabido construir un entorno donde cada cliente es una parte activa, y donde el arte y el café se unen para crear una experiencia única.
El proyecto refleja los valores que los inspiraron: autenticidad, compromiso social y pasión por el trabajo bien hecho. Ofrecen mucho más que un producto: una historia, una identidad y una conexión real con las personas.

