
Barcelona, marzo 2026. – La Fundació Pimec ha alertado que el burnout se ha convertido en un factor crítico que impacta directamente en la salud de las personas empresarias y autónomas y, en consecuencia, en los resultados de sus negocios. Así se ha puesto de manifiesto en el debate “Del estrés al burnout. Parte I: Autónomos”, organizado con Pimec Autónomos.El presidente de la Fundació Pimec, Josep González, ha destacado que “dirigir una empresa comporta una responsabilidad constante y una presión sostenida que puede derivar en un estado de agotamiento físico, mental y emocional con consecuencias directas sobre la toma de decisiones y el rendimiento empresarial”. En este sentido, ha remarcado que cuidar el bienestar emocional de quien lidera proyectos empresariales “no es un lujo, sino una necesidad para garantizar la salud de la empresa”.
Más del 50% presenta burnout elevado
Una de las principales conclusiones derivadas del debate han sido los datos obtenidos a partir del test de criba creada por el Instituto de Investigación del Hospital de Mar e impulsado por la Fundació Pimec para medir el nivel de burnout entre personas empresarias y autónomas. De un total de 962 respuestas analizadas, hasta el momento, se registran los siguientes resultados:
• El 52% presenta burnout elevado
• El 21% burnout moderado
• El 23% burnout ligero
• Solo el 4% no muestra indicadores de burnout
Estos datos evidencian que el burnout no es un fenómeno aislado, sino una realidad estructural que afecta a la mayoría del tejido empresarial y que puede comprometer la sostenibilidad de los negocios.
Una realidad invisible con impacto directo en la empresa
Durante su intervención la presidenta de Pimec Autónomos, Elisabet Bach, ha subrayado que “el estrés crónico no solo impacta el bienestar emocional de la persona autónoma, sino que también afecta directamente al funcionamiento del negocio. Cuando esta situación se mantiene en el tiempo, se genera un círculo vicioso en que el deterioro personal repercute en la toma de decisiones, la productividad y los resultados empresariales, y estos, a la vez, incrementan todavía más la presión y el estrés. Hay que entender que cuidar la salud emocional no es solo una cuestión individual, sino también una condición necesaria para la sostenibilidad del proyecto empresarial”.
Un debate para entender y actuar
Los ponentes Benedikt Amann, psiquiatra y jefe de la Unidad de Investigación del Centro Foro – Instituto de Investigación del Hospital de Mar; Elisabet Bach, economista y presidenta de Pimec Autónomos; y los testimonios de profesionales autónomos Edu Mutante, monologuista e imitador y Cristina Bundó del sector de la agricultura y el agroturismo, conducidos por el periodista Víctor Bottini, han coincidido en señalar que las personas autónomas son especialmente vulnerables al burnout por la imposibilidad de desconectar, la presión constante, la soledad en la toma de decisiones y la carga burocrática. También han destacado que el fenómeno afecta especialmente a negocios pequeños, con equipos reducidos, de 3 ó 4 personas, donde la responsabilidad recae casi íntegramente en una sola persona.
A través de los testimonios en primera persona, se ha puesto de relieve como el burnout forma parte del día a día de muchos profesionales y la necesidad de incorporar estrategias de gestión emocional y apoyo.
De las métricas del test a la acción
La jornada se enmarca en un ciclo de debates que organiza la Fundació Pimec alrededor de la primera guía específica sobre burnout para personas empresarias y autónomas, elaborada con el apoyo del Instituto de Investigación del Hospital de Mar, MGC Mutua y la Fundación Salud y Persona.
Según la Fundació Pimec, el objetivo es avanzar hacia un modelo empresarial más consciente y resiliente, donde la salud emocional sea un elemento central.
Tal como se ha concluido durante la sesión, abordar el burnout no solo es una cuestión de bienestar individual, sino también un factor clave para garantizar la competitividad y la sostenibilidad de los negocios.



